A todos nos rompen, todos pasamos malos ratos con malas personas, en malos momentos, en malas edades y diferentes fases, pero creo que justamente ahí es donde entra la luz, en esas grietas que los malos momentos te causaron, en esas partes que están por despegarse que las palabras crueles de malas personas te provocaron, es esa oscuridad de tu interior donde tu herida sigue doliendo hasta que llega el momento que sana y la luz pasa sin ser opaca.
El proceso de sanar es largo, superar y sonreír no es una tarea fácil, todos lo podemos hacer pero solo los valientes se arriesgan con o sin miedo y van por ello. Las heridas emocionales no son más que fragmentos de nuestro interior que se rompen por situaciones, que nos rompen y que también rompemos; estando en la obligación de sanarlas, dejar que curen y que cicatricen de forma que ya no volverán a doler.
Tener una herida emocional nos quita el deseo de hacer las cosas, nos quita el deseo de comer, pararnos de la cama, estudiar, escuchar música e infinidades de cosas que estamos acostumbrados hacer. A veces no le damos paso a la tristeza que nos causa esa herida, queremos solo ponerle una banda adhesiva y convencernos de que ya sanó cuando nuestro subconsciente nos grita que aún no sana, pero considero que eso parte del deseo de querer que las cosas sanen una vez por todas y no pasar el proceso tan largo de sanidad.
Hay 4 etapas para poder sanar una herida, para superar un trauma.
Negación: proceso en el cual se nos dificulta creer que nos pasó algo malo, que terminó pasando eso a lo que le teníamos temor o también qué pasó un suceso que nunca nos imaginamos y no lo podemos aceptar. .
Ira: la sentimos cuando nos sentimos culpables por el suceso pasado, cuando pensamos que pudimos hacer algo para evitar que eso sucediera o simplemente porque no sabemos controlar todas las emociones que surgen por lo sucedido. .
Negociación: el trato que hacemos con las personas que quizá nos causaron dolor, con quien pudo hacer que el mal rato sucediera o con nosotros mismos de no pensar en eso o querer pasarlo por alto, al igual que con las personas de modo que le proponemos hablar para solucionar las cosas cuando en nuestro interior una voz muy profunda nos dice que ya no hay más nada que hacer.
.Aceptación: se presenta cuando ya decidimos aceptar que lo que fue un día ya no lo será más, cuando nos disponemos a continuar aceptando que las cosas no fueron como nosotros queríamos que pasaran o simplemente cuando paramos de luchar por algo que dejó de suceder, siendo esta última parte la más difícil y a la vez la más conveniente.
Todas nos provocan emociones, todas nos afectan pero solo la última así como nos da trabajo también nos ayuda e inclina hacia el proceso de sanidad y superación. Si tienes una herida o varias heridas date tiempo para que sanen, quítales las bandas, déjalas que respiren y dales tiempo a sanar, de la misma forma debes pasar por las 4 facetas antes dichas para poder seguir avanzando.
No te detengas, verás que cuando superes podrás recordar sin dolor, tendrás esas heridas sanadas y podrá entrar esa luz a iluminar todo tu ser, hacerte mejor y enseñarte que todo pasa.
Me despido Nos leeremos pronto!